El paraíso
Hace unos dias encontré un folleto de una agencia de viajes que promocionaba viajes a varios paises latinoamericanos. Listaba los paises y hacía una pequeña descripción del destino: a Venezuela alababa su gente cálida y alegre; de Costa Rica aconsejaba sus juegos extremos, sus bosques y sus selvas; y de Guatemala decía que “si hay algo parecido al paraíso en el mundo, es Guatemala”. Obviamente influenciado por ser mi país, fue la descripción de país que más me gustó. Me gustó la palabra paraíso.
Curiosamente, ese mismo día un artículo de Laura Esquivel, escritora mexicana, se publicaba en El País Semanal (una revista dominical del periódico El País) titulado “El paraíso de los canallas”, habla de Guatemala. Como cambia la percepción de Paraíso. El artículo se puede leer aquí.
Es un reportaje donde esta escritora viaja a Guatemala invitada por la organización Médicos sin Fronteras para conocer el trabajo que realizan en el país. Decir que sugiero leer el artículo no es suficiente, creo que todo aquel interesado en Guatemala debe leerlo, incluyendo a los mismos guatemaltecos, para que podamos abrir (más) los ojos a la realidad descrita allí.
En España la violencia contra las mujeres es un tema delicado. No es raro leer noticias de mujeres asesinadas por sus esposos, o víctimas de violencia doméstica. Mi propia ingenuidad, mi falta de interés y mi propia desinformación me llevó a decir algún día que ese tipo de problemas no se dan en Guatemala, o al menos no en tanta cantidad, y lo peor es que no soy el único que lo pensaba. Es lo mismo con la discriminación, nos jactamos de no ser racistas, pero el trato y respeto hacia nuestros indígenas dice totalmente lo contrario.
La violencia doméstica, el maltrato y asesinato de niñas y mujeres es de cobardes. Cobardes que creen demostrar su hombría a partir de la fuerza, que necesitan golpear para sentirse “machos”.
Me quedo con la siguiente frase del artículo:
Desde mi punto de vista, el cáncer que ataca a Guatemala y a México es un cáncer que no va a desaparecer sólo con nuevas leyes y nuevas penalizaciones, sino con una nueva manera de mirar la realidad que nos regrese al concepto del Inlakesh: lo que te hago a ti me lo estoy haciendo a mí mismo porque somos uno. Lo que quiero para mí es lo que a ti te doy. Recuperar esa sabia manera de concebir el mundo que los mayas tenían seguramente nos ayudaría a vivir de manera pacífica.
saludos.
PD: la autora habla de un reportaje periodístico donde se pudo enterar del asesinato de las hermanitas Suruy. Yo creo que el artículo al que se refiere es a éste: http://www.elperiodico.com.gt/es/20090830/portada/111900/, un fuerte reportaje realizado por Marta Sandoval donde cuenta toda la historia de las hermanitas, el asesinato, el juicio, los parentescos con los asesinos, etcétera. Este artículo lo leí estando en Guatemala y hace tiempo quería compartirlo pues, en mi opinión y salvando las distancias, resume con un sólo caso la mayoría de los problemas actuales, desde el machismo, falta de educación y salud y los medios para alcanzarlos, impunidad, corrupción, falta de justicia, etc.