Hace unos dias, en medio de tanto trabajo y tanto stress, en mis “breaks” de ir por un café o de despejarme un poco la mente, me topaba con que sin querer empezaba a analizar mi situación ya conocida por algunos de ustedes. Me ponía a pensar en qué sería de mí, en donde terminarían mis huesos, y en qué feo se siente no saber qué estaré haciendo o dónde estaré de aquí a un mes? Pronto los recuerdos de ella empezaron a rondar mi cabeza, como toda nuestra relación hasta hace algunas semanas, buenos recuerdos… las preguntas empezaron a bombardearme y pronto me topé con un nudo en la garganta, no de tristeza, de rabia! de ira! ¿Cómo pudo pasar esto? Me encontré preguntándome la letra de Delgadillo: “Como me amabas, como me necesitabas, ¿Cómo fué que se fue todo? De repente una mañana desperté lejos de tí, de todo lo que fuera yo…”, pero aunque sentía que iba a llorar, no lo hacía.
“Mejor me dedico a mi documento”, me dije, y empecé a trabajar… pero el nudo en la garganta no se iba, tenia esa sensación agregada a un sentimiento como de vacío en el corazón, una disminución en sus latidos… no podía más. De repente, entró un correo de mi papá, me extrañó que habia sido mandado casi una hora antes pero hasta ahora lo había visto, se titulaba “Comentarios”, y por una razón que aun no entiendo, mi corazón empezó a latir fuerte.
Empecé a leer la carta que había escrito exclusivamente para mí, escrita en una forma que él la llama desorden pero yo lo llamo autenticidad y escrita como deben ser muchas cartas, sin ningún orden, sin pensarla, saliendo completamente desde adentro. Mientras la leía empecé como a temblar, muy levemente, pero temblando… sus palabras me llegaban, y sentía al fin cierta comprensión… el nudo en la garganta se fue haciendo más grande hasta que llegué a una línea especial en el que hablaba de “nosotros”… y sin más empecé a llorar y a llorar. Las lágrimas no dejaban de salir de mis ojos, salían y salían, y yo no quería pararlas… cuando terminé la carta, solamente dejé escaparlo todo… lloré como muy pocas veces lo he hecho, lloré con mil sentimientos hechos todo un nudo, lloré de desesperación, de dolor, de incomprensión, de rabia, de ira… de TODO!
Sin notarlo me encontré sentado en el piso, mirando hacia ningún lado, pensando por minutos que parecieron horas, pensando en todo pero en nada específico… pero más importante que nada, sentí alivio, sentí desahogo. Entre muchas cosas, me sonaron sus palabras: “que todo esto no te afecte en tu postgrado”… y después de unos minutos, mi mente me dijo: “¡YA NO MÁS!… ya no más”… me levanté, me lavé la cara, me senté, abrí el documento, me concentré, y empecé a escribir. Y escribí y escribí, mucho más de lo que tenía planeado.
Sería mentira si dijera que su carta curó mis heridas, que soy un nuevo hombre… de hecho, estoy seguro que ésas no eran sus intenciones. Lo que si puedo decir, es que su carta me dió algo muchisimo más importante, me dió comprensión… que una de las personas que más admiras te diga entre otras cosas que te comprende, que te apoya, que está alli para tí pero que al final de cuentas las cosas que estas pasando probablemente sean difíciles pero que es tu vida y lo que estás sintiendo y “sufriendo” es parte de eso maravilloso que significa vivir… que esa persona encargada de formarte como humano te transmita su sabiduría y más importante su comprensión, que aunque estés lejos te diga que está al tanto de tí aunque crea que no lo demuestra, que te diga que así es la vida pero así hay que enfrentarla, es algo que realmente te ayuda a levantarte…
Hasta el día de hoy no me había atrevido a contestarle su carta, no por miedo, sino por ignorancia… ¿Qué se le contesta a una carta así? Pero hoy creo que sé la respuesta: GRACIAS. Yo no sé si el sepa lo que influyó esa carta en mí, yo no sé si el sepa que después de ese desahogo que sentí cuando la leí me sirvió para levantarme y encontrar los ánimos que había perdido para terminar mi proyecto… pero esa es la verdad.
Este articulo lo inicié creyendo que iba a incluir parte del texto de esa carta, pero así como él, empecé a escribir y a escribir, y terminé en esto. Él me dió permiso para publicar la carta, pero creo que me la guardaré para mí, especialmente porque creo que las verdades que incluye son respecto a mi vida, que el conoce, que el formó con la ayuda de mi madre. Quizá en un articulo posterior incluya unas historias que contó… pero ya veré.
saludos a todos!