Salid
Sí, salid del verbo salir, salgan pues, y antes que los súper orgullosos chapines salten, el título es intencional para empezar a tratar el tema, así que ya están avisados, vaá vos chato?
Aunque lo que en realidad ronda mi cabeza no es solo acerca de salir, sino de visitar, conocer, hablar. En mi experiencia, la gente con más mente abierta es la que ha salido aunque sea una vez, aunque sea 10 días, de su círculo habitual, de su casa y de lo que están acostumbrados, y han llegado a un lugar donde no conocen a nadie, y la gente habla y actúa “raro” y ni les entienden los chistes.
Es más, ni siquiera les llaman “chistes”, le dicen “bromas” o jokes (no pirrín)…
Y es que es un fenómeno extraño: estando en Guate tendemos a categorizarnos. Yo, por ejemplo, soy de San Cristóbal, y estando al lado y sufriendo el mismo tráfico, resulta que no es lo mismo ser mixqueño que capitalino, ni de petapa ni de villa nueva, ¿tontería? ¿mulada? seguro, pero pasa. Incluso adentro de la ciudad (y no lo digo yo) pregunten a cualquiera de la zona 10 si es lo mismo estar allí que en la zona 1, o viceversa. ¿O si es lo mismo haber estudiado en la marro que en la usac?
El caso es que esa categorización resulta ridícula cuando se empieza a expandir la visión, y se escuchan las (odiosas e inútiles) comparaciones entre los de la ciudad y los de fuera de la ciudad. Por si fuera poco, no es lo mismo ser antigüeño que de Jocotenango o Chimaltenango, o ser de Jalapa que de Jutiapa, “cuidadito que me ofendés!”
Y al final, todo sigue perdiendo sentido cuando la comparación pasa a niveles más altos y la cosa se trata de países. Cuidado con confundirse de país centroamericano, que no es lo mismo ser chapín que tico, u hondureño, salvadoreño o nicaragüense, ¡por favor! (léase con sarcasmo)… Después uno llega a USA o Europa, se presenta como guatemalteco y le dicen “aah, siempre he querido ir a América del Sur!”, y allí se diferencia el “nuevo” del que ya tiene experiencia pues el primero hace la típica corrección de “no, Guatemala es Centro América”… ¿y entonces en qué quedamos? La identidad ahora se convierte en “centroamericano”. Y así podemos seguir… “no es lo mismo ser latinoamericano que estadounidense” – “no es lo mismo ser latino que anglosajón”… y al final te das cuenta que, entre tantos diferentes, todos somos iguales.
Pero esto es un fenómeno que se debe vivir en carne propia. Debería ser obligatorio (o por lo menos altamente sugerido) que toda persona, alrededor de sus veintes pero no exclusivamente, saliera de su colonia, ciudad, país o continente, y le tocara darse cuenta – incluso un poco a la fuerza – que existen otro tipo de frases, de bromas o chistes, de palabras y modos de hablar. Que en algunos lugares se agarra el bus y en otros se coge, que el carro es coche y el coche cerdo, que ‘de ahuevo’ no es una expresión universal y que en otros lados las cosas molan. Entender que en algunos lugares la gente come y no almuerza, que se dicen ché o tío en vez de vos, que tratar de usted puede ser normal en un lugar y raro en otro.
Es cuestión de empatía. Es cuestión de comprensión. No es sólo cuestión que “la gente entienda” que yo llevo 20ypico años viviendo con un estilo de vida y usando unas expresiones, sino una mutua comprensión que esa misma gente también ha llevado su estilo de vida y usado sus expresiones. Es cuestión de empatía el haber experimentado alguna vez el sentirse en un universo extraño donde se supone que hablamos el mismo idioma pero no nos entendemos, y así cuando encontremos a alguien que nos hable raro intentemos comprenderle. Es cuestión de empatía entender que, para poder vivir y darse a entender, en el extranjero se usen las expresiones locales, y eso no lo hace más o menos local o de su país.
Y así se va entendiendo poco a poco que uno es de una colonia, de una ciudad, departamento, país, continente, hasta comprender totalmente que el colectivo al que se pertenece es el de la raza humana.
Así que, mi humilde consejo (no que sea experto) es: salgan, o salid, como quieran (o queráis), conozcan gente de otros lados y comprendan que es tontería andar haciendo comparaciones odiosas, que es tontería creerse superior a otros, que es tontería el chauvinismo, que es tontería andar señalando a la gente de patriotas o anti-patriotas (como yo hice más de alguna vez, vaá vos Tato?), que se necesita empatía para entendernos, y que no hay que complicarse la existencia con tonterías que dividen y unirnos como personas que somos.
Tenés razón en varios puntos, en lo personal al salir se me cayeron varias paredes que tenía a mi alrededor, sobre todo te das cuenta que la riqueza de este mundo, y por lo tanto de cada sociedad, está en su variedad y en el hecho de que existan miles de formas de vivir, de espiritualidad y de colores y de acentos y de idiomas y de expresiones.
Lo más curioso es que he notado que mientras menos salís de tu círculo corrés el riesgo de volverte más temeroso a lo diferente y por lo tanto más intolerante.
Saludos
O que una chava te diga mami, no significa que es lesbiana o si es un hombre tampoco que te este tirando Los perros. Hablando de perros/shucos aca Los colombianos Los hacen riquisimos con unas salsas tambien sabrosonas.
Imaginate como es vivir entre mexicanos, colombianos, peruanos, cubanos, puertorriquenos, dominicanos y demas!!! Tenemos una ensalda de culturas.
@Alecksya
exactamente! hasta el momento de tirar los perros es completamente distinto de país en país. La verdad es que más que ensalada esto parece un chirmol, jaja, pero siempre es interesante hablar con gente de diferentes culturas y comparar la manera de ver las cosas; es impresionante lo parecidos que somos en unas cosas y lo distinto en otras!
saludos!!