El optimista perdido
Tengo entre mis haberes un post sin terminar titulado “Yo”, que busca ser una manera de autodescripción que ponga por escrito cómo me veo a mi mismo, cómo debe ser ese “Yo” que debería estar con “Ella”. Sin embargo, no he podido terminarlo, quizás por el bendito bloqueo que digo tener, o quizás ese bloqueo sea solamente la excusa para no decir que no lo termino porque no me conozco, no sé quien soy o no sé muy bien que quiero… no lo sé. El punto es que no lo he podido terminar, pero hace un par de semanas tuve una experiencia que hizo que conociera (o reconociera) una parte de mi, y aqui estoy, describiéndome por partes.
Pasó en la fiesta de cumpleaños de un amigo, que como buena fiesta “erasmus” estaba llena de gente internacional que te saludan como si fueran los grandes amigos aunque te acaban de conocer. La fiesta siguió su curso normal durante la noche hasta que quedamos pocos en la casa, y con música en volúmen bajo que se presta muy bien para platicar. Así que, sin saber ni cómo ni por qué, me encontré hablando de temas realmente serios con una chica que había conocido esa misma noche .
En algún punto de la conversación, y sinceramente no recuerdo el por qué, ella dijo la frase catalizadora de nuestra discusión: “Es que yo no creo en el amor”. Esa afirmación despertó en mí una enorme curiosidad, y tras un “por qué?” de mi parte, ella empezó a contarme sus historias fallidas, sus malos ratos y las malas experiencias que había tenido. Me atreví a preguntarle si consideraba eso razón suficiente para pensar así, y me respondió con una pregunta: “Y tú si crees?”. Después de contarle mis historias fallidas y mis malas experiencias, continué contándole algunos buenos momentos que he pasado, para terminar, con una sonrisa dibujada en mi rostro y un rotundo “SÍ“.
Su respuesta fue completamente inesperada, me vio a los ojos y me dijo “Eres un optimista perdido”.
A decir verdad, no pude ni puedo refutárselo. Sí, soy un optimista, y para muchas personas probablemente sea caso perdido, pero eso no quita ni quitará mi fé respecto a la gente y su capacidad de amar. Puede ser que yo vea la misma situación desde otro punto de vista, pero definitivamente creo que estoy acompañado de otros miles de “creyentes” que pueden asegurar que el amor, en realidad existe.
Y no me creo la típica respuesta de “no es que sea pesimista, soy realista”. A ver, un optimista ve el vaso medio lleno, un pesimista ve el vaso medio vacío, un realista ve un vaso con agua, y ya está. No hay 3 opciones, hay 2: optimista o pesimista. Un realista es alguien que mira y observa la realidad, y a partir de eso y de sus propias experiencias, decide si lo piensa como medio lleno o medio vacío, y actúa con respecto a esto. En cambio, un iluso sería alguien que viendo el vaso como está, lo idealiza lleno y se lleva una terrible decepción cuando a la mitad se le acaba el agua; y un pesimista trágico (por ponerle un nombre) sería el que sólo puede pensar en qué accidente pasará esta vez y le botará el poco de agua que tiene.
Algunas de las razones por las que no confiamos (incluyéndome, por supuesto!) en el otro, o tenemos cierto “temor” a entrar en una relación, es por pensar que el otro nos va a hacer daño, y pensamos en mil y una razones: podemos no ser compatibles, puede ser una relación problemática, el o la otra puede ser muy celoso o posesivo, se puede aburrir, me puedo aburrir, me puede desesperar, lo o la puedo hostigar mucho, y una larga lista de etcéteras. Pero al final de cuentas, y a pesar de todo, yo mantengo muy claras 2 cosas:
1. Estamos hablando de una relación entre dos personas, si cada persona es un mundo, que dos personas sean compatibles y que exista lo necesario (sea lo que sea) para que estén bien juntos, no es algo fácil de encontrar, es cierto… pero no es imposible. El mayor miedo que en mi opinión es el que más afecta, es no querer descubrir “eso” que no nos deja estar juntos, pero realmente al final de cuentas es mejor descubrirlo, que aparentar o no llegar a conocer verdaderamente a el o la otra precisamente por ese miedo. En otras palabras, incompatibilidades y diferencias habrán, y esas diferencias (o la situación) harán que una relación no funcione, pero a pesar de cómo podemos llegar a sentirnos, no es el fin del mundo, y sólo son capítulos de nuestra vida que sirven como experiencia para cuando estemos con alguien con quien seamos realmente compatibles. (Sí, suena muy a cliché, pero aún así lo sigo pensando
)
2. Si es una buena relación, no importa cómo termine o cuánto dure, creo fuertemente que es preferible pasar un excelente tiempo juntos, disfrutar y recordar los buenos momentos, y vivirlos a plenitud. Si al final no funciona, pues no funciona, pero al menos se disfrutó lo que se vivió. En palabras de Calamaro:
“Es inmoral sentirse mal por haber querido tanto,
debería ser prohibido haber vivido y no haber amado!”
Así que si esto me hace un optimista perdido, soy culpable. Paso mucho tiempo quejándome, paso mucho tiempo extrañando, y probablemente pase mucho tiempo enamorado, pero prefiero vivir así, prefiero pasar malos días y malas noches deseando estar con alguien, pero saber exactamente qué es lo que extraño, recordarme de personas y situaciones específicas, sin cerrarme a nuevas posibilidades ni personas, y con la seguridad que encontraré a alguien con quien nos complementemos, con quien haré nuevos recuerdos y me lo pasaré bien, en quien verdaderamente encontraré a “Ella”.
Buenisimo Pablo, estoy muy de acuerdo contigo, uno solamente se arrepiente de lo que dejo de hacer, no de lo que ha hecho, porque todas experiencias nos hacen aprender y sentirnos vivos
Pablitoo!! puedes creer que hasta ahora termine! jijiji pero lo prometido es deuda! primeramente me alegro muchisimo poder leer nuevamente tu blog! Y pues como que este tema esta de moda jijiji! precisamente ayer platicaba con un amigo y discutiamos por que cada vez es mas dificil conseguir al amor de tu vida!… y es que conforme pasa el tiempo el optimismo se va perdiendo, es como si razonas y ya no dejas actuar al corazon, es claro que todo viene de las experiencias que has tenido en la vida! pero a mi parecer conforme a lo que has vivido te das cuenta que hay muchas cosas en las que puedes mejorar y seguramente la relacion que viene sera mucho mejor que la anterior si lograste aprender de lo que paso. Lo importante es no dejar que el realismo se convierta en pesimismo, no dejando que se muera esa llamita de ilusion que vive en cada persona. HAAAA QUE VIVA EL AMOR!!!
Encontrar a la pareja perfecta es como ir al casino, ganas algo de dinero y te puedes conformar, o darlo de nuevo en busca de una recompensa mayor, y así infinitamente, quizás te hagas multimultimultimultimillonario -la novia perfecta- pero lo más probable es que lo acabes perdiendo todo por no conformarte con lo que tenías. Cuál es el punto en el que te plantas, por que te das cuenta de que no necesitas nada más que la aceptación de uno mismo y de la otra persona para amarla, tú decides.
Me vino Nach a la cabeza una vez más -el cantautor del siglo XII- : http://www.goear.com/listen/903b530/El-amor-viene-y-va-Nach